sábado, 3 de noviembre de 2007

Con fabes y sidrina non fai falta gasolina

El pasado fin de semana, ese ser etéreo que nunca escribe en el blog y que responde a laale y yo misma fuimos a Langreo (Asturias) a recoger un premio en el festival Art Nalón. Un amigo también premiado nos llevaba en coche, pero él tenía que estar en Langreo a la una, para acudir a una mesa redonda. Como todos los no conductores sabéis, si alguien te lleva en coche tú dices a todo que sí, y si eso significa levantarse a las siete de la mañana, pues oyes, te levantas.


Después de casi cinco horas en coche, de las cuales casi una consistió en averiguar cuál de las seis rotondas que hay en Langreo es la buena para entrar a la zona de la ciudad en la que nos esperaban, llegamos. La organizadora del festival decide que nosotras también vayamos a esa mesa redonda. Seguimos a la organizadora sin ni siquiera preguntarle de qué iba la mesa redonda, más que nada porque todas nuestras preocupaciones se reducían a: ¿y el baño dónde está? Al salir del baño nos dimos cuenta de que la mesa redonda era en un instituto de imagen, y que nuestro público era un grupo de adolescentes que nos miraban más o menos con estas caras:

De repente me dí cuenta de cómo debía sentirse mi profesor de latín de 2º de BUP al entrar en clase.

Afortunadamente, éramos cinco personas en la mesa redonda y en cuanto un silencio incómodo llegaba, alguien soltaba un rollo, de lo que fuera: que si cómo financiar un corto, que si dónde estudiar cine, que si dónde trabajar cuando salgas de estudiar. Periódicamente alguno de nosotros insistía "si queréis hacer alguna pregunta, de lo que sea..." Y entonces llegaba otro silencio incómodo.

Cuando la mesa redonda acabó algunos profesores se nos acercaron para asegurarnos que no entendían la reacción de sus alumnos. Si en la clase anterior habían estado hablando de la mesa redonda y los profesores les habían obligado a prepararse unas preguntas y todo.


Ya era hora de comer, estábamos desfallecidas por el esfuerzo de hablar tanto sobre la nada y laale (que sólo es etérea en cuanto a blogs se refiere) hasta se zampó unas fabes.


Por la tarde era la entrega de premios, en una minúscula sala donde el público éramos los cinco de la mesa redonda, las chicas de la organización y unos señores desconocidos. Vimos los cortos, los señores se levantaron para darnos los premios porque resultaron ser el concejal, el presentador de la entrega y un miembro del jurado del festival. Nos tocó el premio del público, así que supongo que el día que proyectaron "Bichos raros" había alguien más en la sala. Igual sólo había una persona y gracias a ella nos llevamos el premio. A ti, desconocido votante, muchas gracias.

Después, cenorrio, con su sidra, sus choricitos, pollo, patatas y pixín. Qué descubrimiento el pixín, una receta típicamente asturiana consistente en trozos de rape rebozado tal que así:



Hay un dicho popular que dice "con fabes y sidrina non fai falta gasolina". Con mis respetos a la tradición asturiana, el pixín también debería tener un dicho propio.


Al día siguiente seguimos con la ruta, esta vez sin cortos ni festival, sino directamente a lo gastronómico. De vuelta a Madrid paramos en León y probamos la cecina, unas setas con queso de Valdeón de morirse... Pero no todo fue zampar, también visitamos la catedral de León. Hice unas fotos, pero la verdad, no le hicieron ninguna justicia. Para que os hagáis una idea de lo hermosa, conmovedora y acojonante que es la catedral os cuelgo el anuncio del audi A8. Pensaréis que no tiene ningún sentido ¿un anuncio de coches para convenceros de que visitéis ya la catedral de León?, pero lo entenderéis todo en cuanto sepáis que es el anuncio del síndrome de Stendhal:



Otras cuatro horas más tarde volvimos a Madrid, donde dicen que está el mejor pescado de toda la nación, aunque después de haber probado el pixín, lo dudo. Por cierto, el pixín es rape y el rape, vivo y sin rebozar, es uno de los bichos más raros y feos que existen:
















No es un nido de aliens. Son unos rapes.


Lo que me lleva a recordaros que sigue en marcha el minoconcurso al que podéis enviar todo tipo de bichos raros, ya sean animales (que andan como personas):



Personas (disfrazadas de animales):













E incluso vegetales (que imitan a personas):
Dicen que las plantas crecen más si les pones música clásica de fondo. Aquí un ejemplo de lo que pasa si la música de fondo son los Rolling.


Seguid mandando vuestras fotos, insisto en que las de humanos también sirven. Los tipos de la foto iban al salón del Manga de Barcelona, disfrazados de dos personajes de "La princesa Mononoke". Y yo me pregunto, ¿irían así todo el camino hasta llegar al salón del cómic? ¿Cogieron el metro vestidos de esa guisa? ¿Pagaron un billete o dos?

4 comentarios:

profesorpixin dijo...

Este blog es rrrraro, rrraro. Pero curiosamente las fotos estimulan mis sensores...
Slurp.

Daniel S dijo...

Pues yo es que el único animal raro que tengo es el gato de mi hermana que, si bien no es raro, es un gato tan gordo que más que andar se desliza.

Felicidades por el premio! Ya van unos cuantos! y en mi opinión el premio del público es siempre el más importante.

Incluso cuando el "público" se resuma a "un desconocido" jeje

laesti dijo...

Profesorpixin tiene usted nombre de villano de cómics, ¿para cuándo una invitación a su guarida en Las Rozas?
Daniel, hazle una foto al gato de tu hermana y mandanosla, seguro que no está tan gordo, sino que es bajito para su peso, como Garfield.

profesorpixín dijo...

Para cuando esconda el caldero y las probetas humeantes. A ver si me organizo, que lo de ser villano lleva su tiempo.